En la cocina costarricense, las hojas de Juanilama se usan comúnmente para condimentar sopas, guisos y bebidas tradicionales como el «agua de Juanilama», una refrescante infusión de hierbas. Su sabor cítrico realza el sabor de platos de aves y pescado, así como de ensaladas y salsas. Además de sus usos culinarios, Juanilama tiene un significado cultural en las tradiciones indígenas, donde tiene algunas asociaciones simbólicas. En las culturas indígenas costarricenses, Juanilama se usa a menudo en rituales de purificación y ceremonias de limpieza espiritual. Se cree que sus hojas poseen propiedades protectoras, alejando las energías negativas y promoviendo el bienestar.
Propiedades
En la medicina tradicional de Centro y Sudamérica, Juanilama es valorada por sus diversas propiedades terapéuticas. Comúnmente se prepara como infusión o té de hierbas para tratar problemas digestivos como indigestión, hinchazón y calambres estomacales. Además, se cree que Juanilama posee propiedades antiinflamatorias y analgésicas, lo que la convierte en un remedio natural para los dolores de cabeza, dolores musculares y molestias en las articulaciones. Las culturas indígenas también usan Juanilama por vía tópica para calmar las irritaciones de la piel y promover la cicatrización de heridas. Sus hojas a menudo se trituran y se aplican como cataplasmas o se infunden en aceites para terapias de masaje.

